Nikola Karabatic: “Estoy muy contento de que mi primera Final 4 sea con el FC. Barcelona”

EHF Champions League
27/05/2014 | FOTO: FC. Barcelona EHF Champions League

La estrella francesa tiene pega en sus manos desde la cuna puesto que su padre, Branko, defendió la portería de la extinta Yugoslavia en los años 80. Karabatic dominaba el idioma balonmano mucho antes de manejarse con el serbocroata, el francés, el alemán, el inglés y el castellano. Talentoso y mediático a partes iguales, el 33 azulgrana ha sido el motor y el brazo ejecutor de una legendaria selección francesa coleccionista de títulos y de dos históricas generaciones en THW Kiel y Montpellier Agglomeration HB. Fichaje anhelado durante muchos años por el FC. Barcelona, el icono galo no se ha podido resistir a un club al que admira desde pequeño. Karabatic ha tenido que esperar hasta la temporada 2013/2014 para cumplir el sueño de lucir la zamarra azulgrana y de disputar, al fin, su primera Final 4 en Colonia. ¿Cómo puede ser que Nikola Karabatic, que es bicampeón del mundo, bicampeón olímpico, tricampeón europeo y bicampeón de la Copa de Europa, no haya jugado nunca una Final 4 en Colonia? Pues porque desde que la EHF ha empezado con el nuevo formato de la Final 4, yo he pasado cuatro años en Montpellier. En mi primera temporada, estuvimos a punto de clasificarnos pero perdimos en cuartos de final, en una ronda de penaltis ante Chekhovskie Medvedi. Es la vez que estuvimos más cerca de estar en Colonia. Será mi primera vez, es así, pero estoy muy contento de que mi primera Final 4 sea con el FC. Barcelona. En 2010 es Chekhovskie Medvedi el equipo que deja a Montpellier Agglomeration HB a las puertas de Colonia. En 2011 sois capaces de ganar en cuartos en la pista de Rhein-Neckar Löwen pero perdéis en Francia. ¿En qué momento te das cuenta de que con Montpellier no podrás llegar a la Final 4? ¿En alguna de las dos eliminatorias o cuando en 2012 caes en el Last16 ante el FC. Barcelona por 16 goles de diferencia? No hay un momento concreto. Es un pensamiento que tengo durante esas tres temporadas en Montpellier. Primero ante Chekhovskie Medvedi en los penaltis. Fue muy duro. Después caemos ante Rhein-Neckar Löwen y, el tercer año, el FC. Barcelona nos gana de 16 goles. He ido viendo, temporada tras temporada, que no había manera y que sería muy difícil llegar a la Final 4 con Montpellier. Si quería llegar a Colonia y ganar otra vez la Champions League, tenía que cambiar de club. Y por eso he cambiado. Siempre recuerdas cómo viviste la final de la Copa de Europa del año 2000 entre THW Kiel y FC. Barcelona, en la que los azulgranas protagonizaron una nueva remontada en el Palau y ganaron el título. ¿Te gustaría que la finalísima de Colonia enfrentara a tus dos equipos, FC. Barcelona y THW Kiel? ¿O preferirías evitar el sentimentalismo y enfrentarte al MKB-MVM Veszprém? THW Kiel y FC. Barcelona son los dos mejores clubes del mundo. Y no en este momento, sino desde hace unos 20 años. Son los dos equipos más famosos, los que tienen una mayor cultura de balonmano, los que poseen más estrellas en sus plantillas y los que tienen las camisetas más bonitas. ¿Por qué no repetir la final del 2000? La verdad es que a mí no me molestaría porque eso querría decir que el FC. Barcelona ha logrado llegar a la final. Esa temporada 1999/2000, el Dream Team de Valero Rivera ganó 7 de 7 títulos. El Barça actual puede repetir el pleno. ¿Qué te parece que ahora puedas formar parte de una nueva versión del Dream Team al que tú tanto admirabas? Para mí es un honor. Primero por formar parte de un club como el FC. Barcelona y segundo por tener la posibilidad de entrar en la historia del club y de protagonizar una temporada con el pleno de títulos. Quizás la Liga ASOBAL no es tan fuerte como lo era en aquella temporada de Valero Rivera pero, a día de hoy, la Champions League es mucho más potente por lo que se equilibra la balanza. Hacer el pleno de títulos significaría entrar en la historia del FC. Barcelona y eso es algo que recordarían durante mucho tiempo nuestros aficionados y el propio club. Tenemos que intentar conseguirlo. Nos lo merecemos pero hay que ser conscientes de que la Final 4 va a ser muy dura. Ganaste la primera Copa de Europa en la historia de Montpellier HB con 19 años (2003) y, también, la primera Copa de Europa en la historia del THW Kiel con 23 años (2007). Con el FC. Barcelona, podrías ganar la novena. ¿Este dato da a entender la dimensión de tu actual club? Sin duda. Además, ganar la novena del FC. Barcelona supondría para mí ganar tres Champions League con tres clubes diferentes. Es un reto muy importante. He firmado con el FC. Barcelona para ganar los títulos que me faltan y para levantar, otra vez, la Champions. Sé que tenemos la posibilidad de ganarla y de completar un año perfecto con el FC. Barcelona. Hay muchas cosas en juego en Colonia pero creo que es mejor no pensar en ello porque tenemos dos partidos muy duros esperándonos. Y eso si ganamos una primera semifinal que va a ser muy difícil. Nosotros debemos olvidar todos estos datos y centrarnos en el SG Flensburg-Handewitt. Con THW Kiel, ganaste la Copa de Europa del 2007 en una final igualadísima ante SG Flensburg-Handewitt. Con el FC. Barcelona, en semifinales, vuelves a medirte al mismo equipo. ¿Es más especial por ello, tu primera F4 en Colonia? Siempre ha sido muy especial jugar contra Flensburg cuando yo estaba en el THW Kiel porque era el derbi del norte de Alemania. Recuerdo partidos muy duros, con mucho ambiente y rivalidad. Esa rivalidad no existe entre Flensburg y FC. Barcelona pero a mí siempre me gusta jugar contra equipos alemanes porque he pasado cuatro años en Alemania y guardo muy buenos recuerdos. Prefiero jugar ante un equipo como Flensburg en las semifinales porque son alemanes y los conozco muy bien. Va a ser un partido durísimo. La afición espera que les ganemos fácilmente pero nosotros sabemos que SG Flensburg es uno de los equipos que practican un mejor balonmano en Europa y que va a ser una semifinal complicada. ¿Por qué el FC. Barcelona es “más que un club”? Es más que un club porque es el orgullo de toda una ciudad, de toda una región como Catalunya y de muchísimos aficionados. El FC. Barcelona es el club con más seguidores en el mundo, es el más famoso. Dudo que haya mucha gente que no conozca esta camiseta. Cuando estás dentro, cuando eres parte del club, ves que el FC. Barcelona es una máquina. Tiene unas instalaciones impresionantes. Sólo hay que ver la distribución del Camp Nou con sus tiendas y lugares de restauración o el Palau Blaugrana. El Barça es un ejemplo de club multideportivo porque tiene el fútbol, el balonmano, el baloncesto, el fútbol sala o el hockey. Otros clubes están intentando imitar al FC. Barcelona, como por ejemplo el París Saint-Germain que ahora tiene tanto balonmano como baloncesto, pero no hay otro club con tanto éxito en el mundo. Además, el FC. Barcelona tiene, en todos los equipos, a las mejores estrellas. A la profesionalidad de esta máquina azulgrana, se le une el carácter familiar del club. Cuando entrenas y vives todo el año con el equipo, te das cuenta de que no todo es profesionalidad y títulos sino que formas parte de una gran familia. Me siento muy bien en el FC. Barcelona. El club hace todo lo posible para que tenga las mejores condiciones para entrenar y para jugar. Más que un club, el FC. Barcelona es una familia. Fichaste por THW Kiel porque el entrenador era “Noka” Serdarusic, te fuiste a Montpellier HB para estar cerca de tu padre, de tu hermano Luka que jugaba en Montpellier y de tu madre. Siempre te mueves por sentimientos. ¿Qué afecto te ha llevado a Barcelona? Es verdad que en mis decisiones de cambio de club, el lado afectivo siempre ha jugado un papel muy importante. Para mí, el balonmano no es sólo mi trabajo. Es mi pasión. Quiero tener placer y disfrutar de lo que hago. ¿Por qué he fichado por el FC. Barcelona? Cuando era pequeño, mi sueño era jugar en THW Kiel o en el FC. Barcelona y he tenido la oportunidad de poder formar parte de ambos clubes. He venido a Barcelona porque hace muchos años que estoy en contacto con el club. Cuando Enric Masip trabajaba para el Barça, me llamaba cada año para saber si podía salir del equipo en el que jugaba. La atención que siempre me ha prestado el FC. Barcelona me ha llenado mucho. El club me ha demostrado que siempre quiso ficharme así que, cuando he tenido la oportunidad de venir, no la he dejado pasar. El afecto que me ha traído hasta Barcelona es que el club siempre ha sido muy cariñoso conmigo y siempre hemos tenido muy buena relación. Y encima, en el FC. Barcelona tengo a “Tchouf” (Sorhaindo) que es más que un amigo para mí. Con la selección de Francia lo hemos ganado todo y ahora queremos hacer lo mismo con el Barça. ¿Te ha costado decirle tantas veces “no” al FC. Barcelona? ¿Tenías miedo de que, algún día, dejaran de insistir en tu fichaje? No tenía miedo porque el FC. Barcelona siempre insistía en que, cuando tuviera alguna oportunidad de salir, debía llamar primero a Barcelona. Yo sabía que, en caso de poder poner fin a mi contrato con Montpellier HB, podía fichar por el Barça. Era el único club al que quería ir tras mis etapas en THW Kiel y Montpellier HB. Sólo tenía miedo a mi salida de Montpellier porque yo tenía contrato por 3-4 años más y era muy difícil salir sin cláusula. Yo sabía que el FC. Barcelona, seguramente, no podría asumir una cláusula tan elevada. Esto era lo que más me preocupaba. Si no te llega a salpicar un escándalo por apuestas que facilitó que Montpellier HB te dejara salir libre, ¿no estarías en el FC. Barcelona? ¿O crees que tarde o temprano se hubiera consumado tu fichaje? Yo sólo quiero ver el lado positivo. El caso de las apuestas me ha ayudado mucho a fichar por el FC. Barcelona porque he podido salir de Montpellier y firmar por Aix y luego venir a Barcelona sin que pagasen dinero por mí. Sino, hubiera sido muy difícil salir del Montpellier HB. Si me hubiera esperado a acabar mi contrato, hubiera fichado por el FC. Barcelona quizás con 32 o 33 años para jugar una o dos temporadas en Barcelona. Y no es lo que yo quería. Es muy poco tiempo. Quiero jugar muchos años en el FC. Barcelona. ¿Fichaste por el FC. Barcelona para vivir jornadas como la remontada ante Rhein-Neckar Löwen? ¿Qué se siente cuando experimentas “la magia del Palau” a tu favor? Hay una diferencia abismal entre lo que vivimos el día del Rhein-Neckar Löwen y el resto de partidos. Ese día fue increíble. Me recordó mucho a la final de la Copa de Europa que jugué en Montpellier frente a Portland San Antonio. Muy pocas veces he notado en Europa un apoyo tan grande de una afición a su equipo como el día de Rhein-Neckar. El público no nos dejó solos en ningún momento. Los aficionados nos hicieron tener más fuerza, más energía y más poder. Cuando tienes a una afición así detrás, no puedes perder. Eso es la magia del Palau. Ver que 7000 personas están apoyando al equipo y gritando al contrario. Fue mágico. Jugar con ese ambiente y ante esa afición es un gran honor para un jugador de balonmano. Tu padre fue también tu entrenador, tu profesor de deporte y todo un referente para ti. ¿Cuál fue el mejor consejo que te dio? Mi padre siempre me decía una frase en yugoslavo que se podría traducir como “inteligencia en la cabeza”. Me lo decía en tono de broma. Él insistía en que, antes de hacer cualquier cosa, debía pararme a pensar en mis actos. Me recordaba que, si quería llegar a ser alguien en la vida, tenía que trabajar y dedicarme mucho en los entrenamientos. Me aconsejaba que entrenase duro puesto que, el resto, llegaría de forma natural. Siempre intento seguir todos los consejos que me dio. Siempre llevas su anillo contigo. ¿Es para sentir que está cerca protegiéndote o se ha convertido en una especie de amuleto? Llevo el anillo siempre en mi bolsa pero no porque yo sea tan supersticioso. Lo llevo conmigo pero no tengo que tocarlo para que me de suerte. Lo tengo, sobre todo, para cuando me vaya a casar. Será entonces cuando lo lleve puesto. Todavía no necesito un objeto para recordar a mi padre porque pienso constantemente en él. En todo lo que hacíamos juntos y en las cosas que me decía. ¿Por qué no has sido portero como tu padre? A mí me gusta mucho el puesto de portero. De hecho, para hacer la broma durante los entrenamientos con el FC. Barcelona, me pongo yo en portería. Recuerdo que, cuando era pequeño, jugué de portero pero mi padre, que era mi entrenador, me dijo que era mejor que yo estuviera en la pista y no en la portería. Desconozco el porqué. Nacido en Serbia y criado en Francia, ¿qué tiene de balcánico y qué de francés Nikola Karabatic? Creo que de balcánico tengo la mentalidad de ganador y de luchador. Los balcánicos son personas que dan todo lo que tienen, son muy generosos. También tienen sangre caliente pero, al mismo tiempo, son muy sinceros. No dudan en decirte las cosas a la cara. Los balcánicos me han inculcado la cultura del deporte colectivo. Mi padre se encargó de ello. Él quería que tanto Luka como yo practicásemos muchos tipos de deporte, no sólo el balonmano. Hemos jugado a baloncesto, a fútbol o a tenis. Los diferentes tipos de deporte nos han ayudado a mejorar nuestra técnica. De francés tengo mi cultura, mi manera de vivir y la forma de comportarme. Los jugadores franceses son especialistas en la defensa. La cultura defensiva es una especialidad en Francia. He aprendido de ellos que el balonmano no es sólo atacar y meter goles sino que debes defender porque, con la defensa, también puedes ganar partidos y competiciones. ¿Es más fácil ser Nikola Karabatic en Barcelona que en Montpellier, ciudad situada en tu país, o en Kiel, una ciudad 100% volcada con el balonmano? En Barcelona todo es más relajado. Puedo estar tranquilo por la ciudad mientras doy un paseo, voy de compras o a la playa. Algunas personas me reconocen pero no tanto como en Montpellier. Allí tengo que ir con mucho cuidado. Salgo a la calle cuando no hay gente, me pongo incluso gorros o decido quedarme en casa. Ser tan conocido es algo raro para un jugador de balonmano pero en Francia, debido a los éxitos de la selección, los jugadores somos famosos. Me gusta poder disfrutar de la tranquilidad de Barcelona. ¿Cómo viviste el hecho de celebrar tu primera Liga ASOBAL justo el día de tu cumpleaños y en el Palau Blaugrana? La verdad es que ganar la Liga ASOBAL el mismo día de mi cumpleaños fue un muy buen “timing”. Supongo que fue una señal del destino. Tenía que fichar este año por el FC. Barcelona y estoy contentísimo de haberlo hecho.