Miguel Malo no sólo es uno de los capitanes de Bada Huesca que defiende, orgulloso, la camiseta del equipo de su tierra en la élite del balonmano. El central oscense compagina su pasión por el balonmano con su vocación por la medicina. Dos mundos que coexisten gracias al esfuerzo y al sacrificio del primera línea y que sirven de vía de escape entre ellos. En ASOBAL nos acercamos a la faceta más personal de uno de los jugadores que está acaparando los focos en la Liga Plenitude, erigiéndose como máximo asistente del campeonato con 102 asistencias en su cuenta particular a pesar de vivir una campaña muy delicada a nivel colectivo.
🩺 Pasamos consulta con @MiguelMalo10, un jugón sobre la pista que combina sus dos pasiones: medicina y balonmano🤝🏼
— Liga Plenitude (@ASOBAL) April 4, 2025
👨🏽⚕️ El deporte como vía de escape de las horas de estudio del MIR y la medicina como desconexión de una temporada complicada en @BmHuesca
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El equilibrio entre dos pasiones
“Los dos mundos están marcados por el trabajo en equipo. En el balonmano no puedes ganar el partido sólo, ni los 16 jugadores, ya que el cuerpo técnico y la directiva también empujan para conseguir los objetivos, y en el mundo de la medicina es prácticamente lo mismo, estás tú como médico, pero al lado tienes a muchos compañeros médicos, enfermeros, celadores y administrativos”.
“Ha sido mucho sacrificio, pero creo que los dos mundos me apasionan, tanto la medicina como el balonmano. Cuando lo haces con pasión, las cosas salen solas. Es muy gratificante para mí, paso a paso he podido conseguir los objetivos en el balonmano y en la medicina y eso te da mucha motivación para seguir. Para mí ha sido positivo porque, sobre todo en los meses de estudio más intenso, el balonmano era una vía de escape. Acabo de hacer el MIR y, en la primera vuelta, el balonmano ha sido una manera de desconectar. Y lo mismo con la medicina, la situación de esta temporada no ha sido sencilla, como jugador de balonmano le das muchas vueltas cuando no salen las cosas y, el estar estudiando tan intensamente el MIR, me ha servido para dejar al lado el balonmano y poder centrarme en el estudio”.
“El MIR lo hice en enero y los seis meses previos al examen fueron muy intensos. Me levantaba a las 7:30, estudiaba hora y media, me iba al gimnasio con el equipo, a las 11 volvía a la biblioteca, comía, descansaba, entrenaba y a las 7:30 de la tarde volvía a coger los libros. Han sido meses duros, muy intensos, pero los dos mundos me servían para desconectar uno del otro y llevarlo mejor. Mi objetivo es poder aunar mis dos pasiones, la medicina y el balonmano. Sí que es verdad que voy a tratar de elegir una especialidad que pueda tener cierta relación, estoy dudando entre cardiología y traumatología”.
“No tenemos grupo de WhatsApp con los otros médicos de la Liga Plenitude, pero sí que es verdad que con muchos tengo contacto personal. Siempre he dicho que, para mí, Antonio Bazán es un auténtico referente. Tener delante mío a alguien más mayor que ha dado los mismos pasos que he dado yo, me sirve mucho. Pronto empezaré una etapa que él ha estado llevando estos últimos años, la residencia del MIR, así que estos últimos meses he tenido mucho contacto para preguntarle y me ha ayudado mucho. Tengo una gran relación personal y le estoy muy agradecido”.
La gestión emocional de la temporada de Bada Huesca
“Está siendo una temporada complicada a nivel colectivo, es la primera vez que me encuentro en esta situación con el equipo tan abajo y está siendo difícil. Trabajas toda la semana, tratas de buscar en qué estás fallando y llega el fin de semana y no consigues el objetivo. La primera vuelta, a nivel psicológico, fue complicada. A nivel individual sabía que esta temporada tenía que dar un pasito al frente, no sólo a nivel estadístico, sino en la importancia en el juego. Como central tengo la obligación de hacer jugar al equipo y ese está siendo mi objetivo”.
“Aún nos quedan partidos importantes, sobre todo en casa, y estoy confiado que podemos conseguir la permanencia. Esta situación nos hace aprender mucho, pero está claro que no es fácil. Como capitán, trato de gestionarlo de la mejor forma posible, sin apretar mucho a los compañeros, pero queriendo sacar lo mejor de cada uno. En esta segunda vuelta se están viendo cosas diferentes, creo que queda tiempo para revertir la situación. Hablamos mucho de la situación, hay una preocupación y todos queremos salvar al equipo. Mucha gente siente amor por el club. La salvación quizás estará más cara porque hay más equipos metidos, pero creo que estará en los 20 puntos. No nos tenemos que obsesionar con los puntos sino ir partido a partido”.