IVAN NIKCEVIC, EN EL PABELLON

Liga NEXUS ENERGIA ASOBAL
04/02/2009 Liga NEXUS ENERGIA ASOBAL

Iván Nikcevic bajaba esta tarde, miércoles, por primera vez al pabellón desde diciembre. Sin embargo, si el pasado año se despedía de Pamplona en excelente forma física, este año ha vuelto con el tendón de Aquiles roto en el pasado mundial de Croacia, algo que le mantendrá seis meses alejado de la pista de juego: “Esto es una lotería”, se lamentaba el jugador. “Le puede pasar a cualquiera y en cualquier momento. A mí me sucedió cuando mejor estaba físicamente, al principio de un partido, sin cansancio ni nada. Es mala suerte. Contra eso no se puede hacer nada”.

Sin embargo, al extremo se le veía visiblemente más animado tras su operación: “el doctor Recarte hizo un buen trabajo y ya me han quitado los puntos”, explicaba. “Aunque tendré que llevar la escayola hasta el martes, ahora ya puedo salir de casa con las muletas, aunque sea media hora, pero estas dos semanas han sido muy duras”.

“Llevo jugando 15 años”, relataba, “y nunca había sufrido lesiones serias. Este año, primero fue la rodilla y ahora esto. Es un palo por mí, por la selección, por el equipo y por el club”.

“Por lo menos”, continuaba, “he visto que todo el mundo me apoya. No pasa un solo día en que no me llame algún compañero de la selección o del club, o alguien del equipo se pase por mi casa para ver cómo estoy. Todo el mundo se ha volcado y lo agradezco muchísimo”.

El serbio se enfrenta ahora a una rehabilitación de casi seis meses, primero en la Mutua Navarra y más tarde, con el cuerpo médico del Portland. Algo bastante duro para cualquier jugador y más teniendo en cuenta que se perderá lo que queda de competición esta temporada: “pero yo nunca he sido de los que baja la cabeza ante nada. Hay que luchar, luchar y luchar. Lo más importante es la cabeza, estar fuerte psicológicamente. Sin eso, lo demás no funciona. Y en ese aspecto, estoy muy tranquilo, porque pienso volver mejor que antes”.