El Balonmano ASOBAL y O Gatañal, escenario de la religiosa misa de Frigoríficos del Morrazo, como motores de vida. Celia Fernández es aficionada al Cangas desde hace más de tres décadas. "Vivo en Cangas y soy socia del Balonmano Cangas desde hace más de treinta años. Empecé a ir con mi padre al pabellón de Romarigo siendo pequeña y luego ya, en O Gatañal, llevamos treinta años y ahí meto a mí familia, con mi marido y mis hijos", apunta, en una entrevista al club gallego, de la mano de la Liga ASOBAL. Bajo el paraguas de la iniciativa que la élite del balonmano masculino español de clubes y la Asociación Española contra el Cáncer llevaron a cabo en los últimos días -'Brazaletes de Esperanza', la aficionada relata una experiencia de vida, aprendizaje y pasión por colores y tradición. “En el 2013 me diagnosticaron un linfoma de Hodgkin y hace dos años mi madre tuvo un Cáncer de mama. Lo más importante, cuando pasas un cáncer, es la positividad. El estado de ánimo es muy importante. Hay que afrontarlo con mucha fuerza, ser positiva ante todo y con ganas de vivir”, comenta Celia.
“El balonmano fue importante para mí en el proceso de recuperación, yo venía al campo y me olvidaba, por ejemplo, de que me estaban poniendo la quimio. Aquí, en O Gatañal, te olvidas de todo, estás con gente, te distraes y no piensas en el proceso. Yo también me involucré mucho en una asociación que tenemos en Cangas que es del Cáncer de mama, y que también el balonmano colabora con ella”, explica, desde la sabiduría de la experiencia y una postura vital encomiable.
“En el proceso de recuperación siempre recuerdo la anécdota que el club nos llevó a la televisión de Galicia y nos quiso dar un agradecimiento por estar apoyando siempre al equipo, y también en los momentos difíciles que pasamos. Yo estaba con la quimio y a una compañera le habían muerto sus dos hijos de cáncer en cuatro meses. En TVG nos dieron una placa y un ramo de flores como agradecimiento. Eso lo recordaré toda mi vida”, dice, sonriendo. Celia intenta verbalizar el sentimiento cangués, definiendo un paralelismo revelador. “El lema del cáncer es ‘prohibido rendirse’ y el lema del Cangas es ‘En Cangas ninguén se rende’. En la vida hay que ser fuertes, tenemos que enfrentarnos a todas las cosas buenas y malas que nos pasan. Sólo os digo: sed fuertes y luchad”.
Ella es Celia. Socia de @balonmancangas, su motor cuando le diagnosticaron linfoma de Hodgkin en 2013🥹
— Liga Plenitude (@ASOBAL) February 4, 2024
Ejemplo de vitalidad y fuerza. La rendición no está en su vocabulario. Una historia directa al ❤️.
𝐄𝐧 𝐂𝐚𝐧𝐠𝐚𝐬 𝐧𝐢𝐧𝐠𝐮é𝐧 𝐬𝐞 𝐫𝐞𝐧𝐝𝐞💪🏽#TodosContraElCáncer pic.twitter.com/zkkTvCaKzH