ltimo partido de la primera fase de la Champions League, al que el BM Ciudad Real llega con los deberes hechos: clasificado como primero de grupo, ha ganado los cinco encuentros que ha disputado, ha conseguido 169 goles y sólo ha encajado 118. Nada se juegan los manchegos, excepto el honor, y ya comprobó la jornada pasada el Flensburg que eso es suficiente para los ciudadrealeños.
El Drammen, por su parte, necesita un milagro para meterse en la siguiente ronda. Tiene que ganar en el Quijote Arena, donde casi no se recuerda la última derrota, y esperar a que el Flensburg no se imponga, al día siguiente, al Lubin en Polonia.
Los noruegos son un equipo rocoso, difícil de sobrepasar, que no concede muchas opciones de ataque y que se mantiene siempre cerca en el marcador. Durante esta primera fase sólo ha perdido un partido por más de tres goles, lo malo para ellos es que ese encuentro fue precisamente ante el BM Ciudad Real.
Los manchegos quieren ganar para terminar invictos, al tiempo que se cuidarán de las lesiones, que últimamente parecen haberse cebado con el equipo, en especial en la posición de pivote.