EL CIUDAD REAL SE PREPARA PARA LA SUPERCOPA ASOBAL

Supercopa de España
28/08/2007 Supercopa de España

El BM Ciudad Real regresó anoche a la capital procedente de Estrasburgo donde se alzaron con el Eurotorneo por segundo año consecutivo y hoy mismo, en doble sesión de trabajo, mañana y tarde, toda la plantilla ha entrenado en el Quijote Arena. Todos se mostraron contentos por el título conseguido y con ganas de jugar el próximo 9 de septiembre la Supercopa de España ante el F.C. Barcelona. Antes, los jugadores del equipo ciudadrealeño tienen una cita con su afición: el sábado a las 19:30 horas se enfrentan, en el partido de presentación, al Kolding de Dinamarca.

Ales Pajovic continúa dcn sus molestias en su tobillo, debido al esguince que arrastra desde que este verano, justo antes de regresar a los entrenamientos, se lesionara jugando al baloncesto. Se trata de una tendinitis del tendón tibial posterior del tobillo derecho.

Rolando Uríos fue otro de los lesionados en el torneo de Estrasburgo. Tiene un derrame articular en la rodilla derecha debido a la sobrecarga que sufrió los primeros días de entrenamiento. “Tengo sensación de presión en la rodilla y me duele bastante, quizás hoy un poco más, motivado por el viaje en avión donde tuve todo el tiempo la rodilla flexionada”, explicó el pivote en rueda de prensa.

Por la tarde, el hispano-cubano se ejercitó en la piscina, junto a Jonas Kallman que volvió a resentirse de la contractura paravertebral en el lado izquierdo de su espalda.
En lo que respecta al título logrado en tierras francesas, tanto Uríos como Rutenka se mostraron contentos. “Hemos estado a un buen nivel físico y defensivo un buen comienzo para enfrentar la supercopa”, dijo Rolando Uríos.
El lateral izquierdo cree que están bien físicamente, pero "aún hay cosas que mejorar, quizás estamos algo mejor en defensa que en ataque, pero es algo normal, hay que seguir trabajando”.

Por último, ambos jugadores se mostraron alegres al saber que su equipo lleva 1.000 días invicto en el Quijote Arena. Entre sonrisas y bromas, los dos tocaron madera. "Ojalá seguimos así, es bueno para todos, para el deporte y para la ciudad", dijo Urios. El lateral prefirió no hablar mucho del tema: “No quiero ser gafe, quiero que siga así”, finalizó.