El partido del próximo sábado, a partir de las 20.30 horas, en el San José será un duelo de reencuentros. Jorge Oliva, Sergio de la Salud y Marco Gamuz han defendido los intereses de Guadalajara y Cuenca. Oliva, que llegaba a Guadalajara en Honor Plata, venía avalado por sus muchos minutos en la máxima categoría. Se formó en las escuelas del Rochelambert para dar el salto al BM. Altea, donde militó cinco temporadas, después apostó por una aventura fallida en el Teka Cantabria truncada por los problemas económicos y últimamente defendía la portería del Cuenca 2016. Tenía un reto difícil, superar al joven croata Vladimir Bozic, fichado del Teucro, y Oliva le arrebató el puesto. “Ha sido una buena temporada. A mí me da igual salir con la condición de primero o segundo. Hay que demostrar tu trabajo en cada partido y aprovechar todas las oportunidades que te puedan brindar. No seguir en Cuenca ha sido una pena, pero hay que pensar en el futuro y seguir mirando hacia adelante”, indicaba el joven guardameta andaluz cuando Fernando Bolea le sedujo con el proyecto de Guadalajara. Ahora afronta su tercera campaña en la portería alcarreña. Otro de los ex del Cuenca es Sergio de la Salud. El central catalán jugó en el Edenca Cuenca que logró el ascenso a Asobal en la campaña (2007-08), pero no llegó a disputar ningún minuto en la élite hasta que Guadalajara le fichó para reforzar la dirección de juego de aquel Reálitas BM que se estrenaba en Honor B. Por aquel entonces, De la Salud comentaba que “el proyecto me atrae mucho y tiene pinta de ser muy ambicioso”. Ahora viste la camiseta del Quabit BM por cuarta temporada consecutiva. Y por último, Marco Gamuz -ahora en las filas conquenses- fue uno de los héroes del ascenso a Asobal del conjunto alcarreño. Aunque su fichaje por Cuenca era un secreto a voces antes de jugar la final por el ascenso contra Pozoblanco, el extremo ilicitano demostró una enorme profesionalidad. El 9 del Rayet BM aportó goles y buen hacer en defensa. El San José seguro que le trae muy buenos recuerdos. “Mi último partido allí fue el ascenso, imposible olvidarlo. El grupo humano que hay en Guadalajara es envidiable”, destacaba. Garralda y su querido Ali En cuanto a la lesión de Mateo Garralda, con molestias en su rodilla izquierda, la evolución está siendo favorable. El lateral navarro está siendo tratado por el Dr. Pedro Ruiz Coracho, quien también está contando con el apoyo de Alireza Kazemi -el que fuera fisioterapeuta de la selección nacional-. El de Burlada lleva varias sesiones con Ali y su grupo de trabajo para recuperarse cuanto antes. “Somos amigos desde hace mucho tiempo y le agradezco todo lo que está haciendo por mí. Todos se están esforzando y el primero yo para que vuelva a las canchas cuanto antes”, destaca Garralda, quien si todo va bien podría volver a entrenar de forma muy suave el próximo lunes. El sábado contra Cuenca estará con sus compañeros en el banquillo.