A los 38 años y tras más de 20 temporadas como deportista de élite, Demetrio Lozano pone fin a una dilatada y exitosa carrera en el mundo del balonmano. Seis equipos han tenido la suerte de disponer en sus filas de su talento y experiencia: Juventud Alcalá (1993-1995), Caja España Ademar (1995-1998), FC. Barcelona Cifec (1998-2001 y 2007-2010), THW Kiel (2001-2004), Portland San Antonio (2004-2007) y BM. Aragón (2010-2014). A nivel de clubes, el jugador madrileño cuenta en sus vitrinas con títulos de la Liga ASOBAL, la Copa del Rey, la Copa de Europa y, también, la Bundesliga y Copa EHF fruto de su etapa en el THW Kiel. Con la selección ha disputado tres JJOO en los que ha cosechado tres medallas de bronce (Atlanta 96, Sidney 2000 y Pekin 2008) y cuatro Campeonatos de Europa que se tradujeron en tres platas (España 96, Italia 98 y Suiza 2006) y un bronce (Croacia 2000). Su mayor éxito con la selección data de 2005 cuando fue capaz de colgarse el oro en el Mundial de Túnez. Su brillante trayectoria en la Selección Española le llevó a recibir la insignia de oro y brillantes de la Real Federación Española de Balonmano, misma distinción que recibió por parte del FC. Barcelona. Además, el Consejo Superior de Deportes (CSD) le otorgó la orden de plata al mérito deportivo. Demetrio Lozano ha dejado huella en todos los clubes en los que ha militado. Su liderazgo en cada uno de ellos le ha situado como sexto máximo goleador histórico de la Liga ASOBAL gracias a sus 1645 goles. Por delante, tan sólo tiene dos jugadores en activo: Fernando Hernández, quinto con 1647 goles, y Juanín García, líder de la tabla con 2074 goles. La mejor temporada goleadora del actual jugador del BM. Aragón se produce en León cuando consigue marcar, la campaña 1997/1998, un total de 176 goles. El primera línea tendrá ocasión de despedirse de su afición en el último partido de la temporada en el Príncipe Felipe ante Ángel Ximénez Puente Genil (Domingo 17:00 horas). El jugador ha querido tener unas palabras de despedida: “Cuando tomé esa decisión fue porque era el proyecto que más me atraía. Tenía varias ofertas encima de la mesa pero Óscar Mainer y Domingo Aguerri, el antiguo presidente, me presentaron una oferta atractiva, un proyecto bonito para hacer cosas bonitas y nunca me he arrepentido de venir aquí. Desde el primer día he estado muy feliz en Zaragoza. Mi familia ha estado muy cómoda y contenta desde el principio. En lo deportivo es cierto que me hubiera gustado que el equipo fuera más potente, tener más ambiciones, pero dentro de las crisis que vive el balonmano siempre se intentó hacer lo mejor que se pudo. Me quedo con que cada año nos hemos ido superando, con las participaciones europeas, algo muy importante para el club, y con tramos de diferentes temporadas. Es difícil seleccionar un momento. A lo largo de mi carrera he tenido grandísimos momentos con grandes amigos a mi lado. Sólo decirles a los aficionados que gracias por todo el cariño que me han mostrado durante todo este tiempo y que siempre he intentado hacerlo lo mejor posible. En especial, quiero agradecer su apoyo a los que siempre han estado cerca nuestro, porque su ánimo se nota en la pista, y gracias a ellos seguimos esforzándonos por defender al equipo”.