Juanfersa Gijón ocupa el farolillo rojo de la clasificación de la Liga ASOBAL BAUHAUS pero esta circunstancia no resta ilusión y optimismo al vestuario del equipo asturiano. Pese a ser una fábrica incesante de estrellas de balonmano, Gijón estuvo 33 años sin tener presencia en la élite. Nadie mejor que Alberto Suárez para pilotar la nave en ASOBAL. El entrenador de la casa no está dispuesto a abandonar la lucha por la permanencia hasta que las matemáticas dicten sentencia. Juanfersa Gijón está a 4 puntos de BM. Aragón y a 8 de la permanencia. Si para BM. Aragón, la salvación es una hazaña. ¿Qué sería para Juanfersa Gijón? Pues no sé qué palabra va después de “hazaña”. Alguna vez se han hecho cosas así. Hay que intentarlo. Mientras haya vida hay que luchar por ello. La permanencia está difícil pero no imposible. Mientras no sea imposible, debemos pelear. Y en esas estamos. Los chavales están muy convencidos de que, con un poco de suerte, se puede y lo importante es que ellos lo tengan muy claro. Tras ganar en casa a BM. Aragón, Alberto Suárez escribía en twitter “Es intentando lo imposible como se realiza lo posible”. ¿Ha empapelado el vestuario con esta frase? Para un entrenador es un reto mantener al equipo vivo en este tipo de situaciones. El club tiene 6 años de vida. Hemos pasado de no existir a jugar en Primera Nacional, subir a División de Honor en dos años, ascender a ASOBAL en otros dos años y ahora estamos viviendo nuestra segunda temporada en la élite. Estamos disfrutando muchísimo de la situación. Si nos toca bajar, habremos disfrutado mucho porque llevábamos 33 años sin equipo de Gijón en la máxima categoría, pese a ser una ciudad que es cuna de grandísimos jugadores de balonmano. Nuestro objetivo es disfrutarlo hasta el final. El triunfo frente a BM. Aragón, ¿puede suponer un punto de inflexión deportivo y psicológico para su equipo? En lo psicológico somos muy fuertes. Nos han pasado muchas cosas este año. Nuestra filosofía consiste en no llorar con las desgracias o con las lesiones. Siempre nos centramos en todo lo positivo, sobre todo en cuanto a la formación de nuestros jóvenes. Nuestro equipo es muy joven. Tenemos muchos jugadores que van a ser muy importantes en el balonmano español. Para la formación, este año en Juanfersa Gijón es un máster. Se complican las cosas, tienes que luchar los partidos, pierdes encuentros por diferencias de 1 o 2 goles pero el equipo siempre da la cara. Con la media de edad que tenemos, lo más importante es competir. Si el hecho de competir se traduce en una victoria pues somos muy felices. Competir nos ayuda a crecer como equipo y a nivel individual. En la misma jornada que Juanfersa Gijón vence a BM. Aragón, no hay ningún equipo cercano en la clasificación que pierda. Gana Bada Huesca y empatan Globalcaja Ciudad Encantada, Ángel Ximénez Puente Genil y MMT Seguros Zamora. Se desespera uno con las cuentas de la lechera, ¿tanto las propias como la de los rivales? Yo soy muy mayor para esas cosas. La verdad es que no. Sólo pensamos en lo nuestro. Si nosotros no hacemos nuestros deberes, da igual lo que hagan los demás equipos. El año pasado nos salvamos a falta de dos jornadas para acabar y sabemos que cada año nos va a tocar sufrir porque la filosofía del club es llegar, económicamente, donde podamos llegar. No queremos que el club desaparezca. Sabemos nuestras limitaciones y también nuestra fuerza. Estamos todos muy contentos, muy tranquilos y con los pies en el suelo. Existe una comunión con la afición tremenda. Diría que más que nunca. Es el año que la gente está más volcada con el equipo. Todos estamos con muchas ganas de pelear hasta que se pueda. El pelear nos va a hacer disfrutar. Si no, ¿qué hacemos? ¿Nos desapuntamos de la ASOBAL? ¿Que nos borren ya? ¿Nos quedamos en casa y no viajamos por España? Hay que lucharlo siempre. El calendario de Juanfersa Gijón le permite recibir en casa a rivales directos como Ángel Ximénez Puente Genil, Globalcaja Ciudad Encantada, Bada Huesca o BLAS-GON Villa de Aranda. ¿Es un buen argumento para creer en la permanencia? El primer paso es que creamos en nosotros mismos. Y eso lo tenemos. A partir de ahí, en casa es más fácil porque vienen muchos aficionados a los partidos. En el último metimos a 2.000 personas. Contra MMT Seguros Zamora, unos tres mil. Tenemos un pabellón muy grande y podemos meter a más gente. Somos los que disfrutamos de las mejores entradas jornada tras jornada. Lo más importante es que hemos logrado despertar, otra vez en Gijón, la ilusión por el balonmano. Su próximo rival, Helvetia Anaitasuna, es el peor equipo de la segunda vuelta. En la reanudación de la Liga ASOBAL, los navarros han perdido en casa frente a MMT Seguros Zamora y BM. Benidorm. ¿Es un buen momento para visitar Pamplona? Nunca se sabe si es mejor o peor momento. Helvetia Anaitasuna tiene muy buen equipo. Ha hecho una plantilla muy compensada este año. Pamplona es una cancha histórica para ir a jugar. Es una salida difícil pero mis pequeños locos están muy motivados. La victoria frente a BM. Aragón les ha dado mucha confianza. En una entrevista concedida a www.asobal.es, Demetrio Lozano apuntaba que él se lo cuestiona todo. Pero no sólo con las derrotas. También con las victorias. Y que los entrenadores no disfrutan mucho de los buenos resultados porque ya piensan en el siguiente compromiso. ¿Coincide con las palabras del entrenador de BM. Aragón? Yo llevo unos pocos años más de entrenador que Demetrio Lozano. Los entrenadores estamos medio locos. Disfrutamos bien poco de las victorias, eso es verdad. Disfrutamos en el momento pero luego ya empiezas a pensar en el siguiente partido. Es nuestra vida. Es una profesión super bonita. Con momentos álgidos y momentos más bajos pero nadie nos ha obligado a trabajar en ello. Con lo que ha costado que Gijón volviera a tener un equipo en ASOBAL, ¿dos temporadas en la élite serían muy pocas? Gijón siempre tendría que tener equipo en la máxima categoría del balonmano español. El problema es que, en Asturias, ni cuando había dinero éste se invertía en el deporte. Ahora que no lo hay, la situación es más complicada. Cada año tenemos que volver a hacer el equipo, reinventar jugadores y sacar muchos jugadores de la base. En Gijón hay buena cantera pero quizás no tanta como para dar jugadores que directamente puedan jugar en ASOBAL. Somos muy productores de jugadores pero nos cuesta retenerlos en casa porque hay pocos sponsors. Tenemos que pelear todavía la Liga y estamos en cuartos de final de la Copa del Rey. A un gol de poder meternos en la Final4. Para nosotros sería una gesta. Todavía tenemos muchas cosas por las que luchar. A las puertas de la Jornada 20 de la temporada pasada, Juanfersa Gijón era 11º con 16 puntos en la tabla, 10 puntos más que ahora. ¿La situación normal es la de este año y lo anormal fue que, el año pasado, el equipo se salvara a dos jornadas del final? Esta temporada tendríamos que tener algún punto más en nuestro casillero. Se nos escaparon partidos por la mínima. Tenemos que estar metidos en la lucha por la permanencia, como está media liga. Lo único que nos da un poco de rabia es que podríamos tener algún punto más. Si tuviéramos por ejemplo 10-12 puntos, veríamos con mucho más optimismo la permanencia. Pero mirar para atrás no sirve de nada en el mundo del deporte. El año pasado, BM. Villa de Aranda sólo sumaba 9 puntos al terminar la primera vuelta y, con 22 puntos, los arandinos lograron la salvación. ¿Es un buen espejo en el que mirarse? Me parece muy bien. Me lo apunto. Cuando parece que lo que tienes que hacer es imposible, resulta que alguien ya lo ha hecho antes. Lo primero es proponérselo y mi equipo se lo ha propuesto. Lucharemos hasta el final. Estoy convencido de que acabaremos con la cabeza bien alta. Por haberlo intentado. El club ha iniciado la campaña, a través de las redes sociales, del #yonomerindo. ¿Por qué no se rinde Alberto Suárez? Somos un poco frikis con estas cosas. Los clubes modestos tienen menos acceso a los medios de comunicación y las redes sociales nos permiten llegar a la gente. Enseñamos nuestro producto para que la gente sienta lo que nosotros sentimos desde dentro. Las redes son un medio que resulta muy barato y que a la gente le llega. No tenemos que tener miedo a abrir nuestro corazón o a mostrar nuestro vestuario. Cuando tienes pocos recursos, tienes que utilizar la imaginación. También lo hacemos con los equipos nacionales. Hay que probar estas cosas. Nunca te puedes quedar en casa con los brazos cruzados y decir que somos unos desgraciados y no tenemos medios. No vale para nada. Incluso de las situaciones de crisis se pueden extraer cosas positivas. En twitter reflexionaba que sin valores puedes tener un grupo pero no un equipo. ¿Qué valores tiene el vestuario de Juanfersa Gijón? Nuestro vestuario está formado por mucha gente de casa y muchos jóvenes. Este año, quizás en exceso. Cuando me subo al autobús del equipo y miro para atrás, parece que nos vayamos de viaje de estudios con los niños. Paramos en la madrugada en una carretera y están todos bebiendo “colacao”. ¿A qué guerra vamos a ir? Pero eso nos da unos valores de ilusión. Sabemos que la afición se siente orgullosa del equipo. Recuerdo que un día, Víctor Montoya, una de las incorporaciones, me decía sorprendido que, pese a ir los últimos, los aficionados no nos silban ni nos dicen nada. Y que nos aplauden al acabar los partidos. Y yo le dije que eso nos tiene que llevar a valorar que algo estaremos haciendo bien para que la gente reaccione así. La afición siente que lo damos todo y que peleamos. ¿Qué supone para Juanfersa Gijón tener en sus filas a un David Pellitero que ha alcanzado los 300 partidos en ASOBAL? Es el único casado. Si hacemos un partido de solteros contra casados, Pellitero jugaría contra 15 jugadores. Si les dejo jugar un partido de futbito, siempre juegan jóvenes contra los veteranos. Y ahora ya entras en el equipo de veteranos con 20 años. Pellitero es el padre de todos. El único casado y el único con hijos. En muchos momentos, Pellitero no entiende a sus hijos deportivos porque ve el balonmano con otro prisma. Pellitero es una parte muy importante del alma y del espíritu de Juanfersa Gijón. Es quien tira más del carro. Es un lujo tenerlo como ayuda para el trabajo con los más jóvenes. Las alegrías de esta dura temporada de Juanfersa Gijón las está dando, sin duda, la Copa del Rey. Derrota en la ida de los cuartos de final 26-25 ante Bada Huesca. ¿Tiene confianza ciega en que el equipo remontará y se clasificará para la Final4? Ojalá. Metidos ya en faena, tenemos que intentarlo. No puedo negar que a mis chavales les hace mucha ilusión. Para ellos sería algo novedoso. Hasta hace muy poco, las Final4 las veían por la televisión y ahora pueden acceder a una Final4 en una edad muy temprana. Hay opciones jugando en casa. El equipo sabe que va a venir mucha gente porque es un partido muy atractivo y especial. Vamos a disfrutarlo y pelearlo. Nosotros queremos devolver a nuestra afición todo lo que nos está dando. Es un reto complicado. Bada Huesca es un equipazo y tendremos que pelear para estar en la Final4. Sería un buen regalo para nuestra gente.