Magdeburg y Colonia ponen punto y final al sueño del campeón

ASOBAL EHF Champions League
17/06/2023 | EHF ASOBAL EHF Champions League

El Barça se ha quedado a las puertas de una nueva final de la EHF Champions League después de caer contra el SC Magdeburg (40-39) en la tanda de penaltis de las semifinales de la Final4 de Colonia, el partido más espectacular y con mayor número de subrelatos de la temporada internacional. El Lanxess Arena ha vuelto a dibujar horizontes remotos, justificando la fama infundada de rompe cábalas, bridándole la oportunidad de alzarse con la gloria al debutante de los cuatro equipos que participan en el fin de semana de las estrellas.

Los germanos han tenido que llevar a los de Carlos Ortega al borde del precipicio para sellar su candidatura a rey de Europa. De menos a más, con dudas de inicio, haciéndose fuerte en la practicidad y los mejores números en la portería. Del control del representante de la Liga Plenitude ASOBAL a la igualdad, como premisa base hasta el último de los pitidos finales -no ha sido uno solo-, tras un parcial 1-5 de los verdes y el pabellón celebrando la fiesta del balonmano. Ecuador del segundo tiempo.

Carlos Ortega ha buscado la calma con la carta de Gonzalo Pérez de Vargas, hoy suplente, como Joker que desde hace ya media década todo lo solventa. Movimientos de ajedrez y el peso del azar. Colonia es y será imprevisible. Abraza el caos, lo ha hecho siempre. La Liga de Campeones se sufre, después se gana. El Barça ha pasado de apostar por la victoria con su capitán a tener que cambiar su plan de rotaciones por la lesión de Dika Mem, tocado físicamente, apelando a la épica para volver a la pista tiempo después, visiblemente cojo, imagen a la altura de Iker Romero y su icónica cinta en la cabeza.

SC Magdeburg ha funcionado al margen. Ha sido su mejor virtud. Un plan, un rendimiento. Ni la aparatosa lesión de Kristjansson, ni la roja por acumulación de exclusiones de O’Sullivan han roto su sutileza para forzar un final de infarto, primero con la prórroga y luego los penaltis, haciendo de la veteranía de Bezjak (37 años) el elemento heroico. La lotería de las penas máximas han sido crueles con el Barça, con un balance de un gol de cinco lanzamientos, cediendo su cetro continental, prometiéndose volver a recuperarlo. Empieza la cuenta atrás.