Las estrellas del Barcelona animan a los cadetes
Los jugadores del F. C Barcelona Nagy, Gull y Víctor Tomás, junto a su entrenador, Manolo Cadenas, han acudido esta tarde, antes de su entrenamiento, a la C. D. M LA GRANJA para observar con curiosidad a los jóvenes cadetes en su partido contra el Ademar León. Además de su victoria, los pequeños, seguro que han agradecido tan ejemplar y destacado público.
Mamá, te quiero
El Valladolid llega a la Minicopa del Rey con su buen juego y una gran afición. Unas treinta personas, ataviadas con camisetas (hechas para la ocasión) y bufandas amarillas, aplauden sin cesar y corean el nombre de los jóvenes jugadores. “Ni lluvia, ni granizo, ni ná nos impide venir aquí, ni siquiera el trabajo nos retiene! (risas). Nos ha costado, pero al final hemos conseguido que nos dieran unos días de fiesta en el trabajo para poder venir a animar a nuestros chicos”, explica la madre de uno de los jugadores del Valladolid.
El espectáculo también en la grada
El espectáculo no sólo ha estado en la pista, sino también en las gradas. Palmas, carraclas, aplaudidores, bombos… y sobre todo cantos. La afición del Barcelona le ha puesto sonido a dos interesantes encuentros que han terminado con la victoria de su equipo. Además, las banderas del conjunto azulgrana inundaban las gradas del pabellón municipal de LA GRANJA, abarrotado durante todo el día.
Gradas multicolor
Azul, amarillo, verde y naranja. No son los colores de una bandera, ni tampoco los de un equipo, son los colores de cuatro rivales que se sientan juntos en la grada para ver un partido. El Arrate, el Valladolid, el Antequera y el CAI Zaragoza han convertido LA GRANJA en un pabellón multicolor. El compañerismo entre los jóvenes jugadores se refleja en el apoyo que se dan unos equipos a otros desde las gradas.
Trabajando y disfrutando a la vez
Dos miembros de la Asociación Detención y Ayuda en Carretera, encargados de atender cualquier lesión que tenga lugar durante la Minicopa, han confesado que a partir de hoy serán dos aficionados más del balonmano. “Trabajar en competiciones como esta es ameno y tranquilo, afortunadamente no suelen ocurrir incidentes graves y tanto niños como mayores disfrutamos”, afirman los dos trabajadores.
Palabra de árbitro
Dos de los colegiados encargados de pitar los partidos de la Minicopa afirman que los jugadores cadetes se comportan mejor que los profesionales. Además, destacan que este tipo de competiciones no sólo es un estímulo para las jóvenes promesas, sino también para ellos: “Es una oportunidad de ver partidos buenos, equipos de fuera… ¡incluso han venido compañeros nuestros de otras comunidades! Estas competiciones son un aliciente, algo diferente a lo que tenemos aquí todos los fines de semana”.