Un total de ocho medallistas se han dado cita en el vestuario del FC. Barcelona. Cedric Sorhaindo y Nikola Karabatic lucen orgullosos su oro tras vencer a sus cinco compañeros españoles en semifinales y a Jesper Noddesbo en la final. El lateral francés vuelve del Europeo de Dinamarca con la ilusión de ganar todos los títulos que disputará como azulgrana. Tras su primer entrenamiento con el equipo, Karabatic ha atendido a la prensa. ¿Cómo se siente al volver a ganar una medalla de oro? Volver con el oro es un sentimiento increíble. Este equipo ha vuelto a ganar. Y ha ganado a Dinamarca en Dinamarca, luchando contra todo un país. Estamos muy orgullosos de lo que hemos hecho. No era fácil. La gente creía que no íbamos a poder ganar tan pronto porque algunos jugadores importantes se han retirado y han entrado otros nuevos en la selección. Estoy muy contento. Nueve victorias en las últimas nueve finales que ha disputado Francia. ¿Esta generación no se cansa de ganar? Ni yo ni Sorhaindo hemos perdido nunca una final. Y yo he ganado siete de siete. Antes de disputar la final yo pensaba que ahora ya sí teníamos pocas posibilidades de ganar a Dinamarca porque jugábamos en su casa. Tal vez, íbamos a perder nuestra primera final pero también la hemos ganado. Es importante ganar pero también el cómo lo hacemos. Me siento muy orgulloso. Soy un afortunado. Esta generación ha pasado de ser “Les Experts” a “Les Indestructibles”. ¿Le gusta el nuevo adjetivo con el que se les define? En nuestro país somos el deporte colectivo que más ha ganado pero es una historia de los medios de comunicación franceses. No sé porqué pero, en 1995, ya se puso el primer adjetivo a la selección. Se les llamaba “los locos”. Luego “los expertos” y ahora parece que quieren buscar una nueva palabra para nuestro equipo, "los indestructibles". A nosotros no nos gusta. Queremos que nos llamen, simplemente, “selección de balonmano de Francia” o “bleus”. ¿Le molesta que se diga que “Nikola Karabatic ha vuelto”? No me molesta. En realidad, me da igual. Yo sé que los periodistas tienen que buscar algún tema sobre el que escribir. Ellos me han dicho que en 2013 no estuve muy bien pero yo, el año pasado, fui nombrado el mejor jugador de la Liga francesa. En el Mundial de España, caímos en cuartos pero, antes, jugamos muy bien. Además, perder forma parte del deporte. Los medios querían escribir que yo ahora soy mejor que antes. Yo sé cuándo juego bien y cuándo no. No necesito que alguien me lo diga. ¿No necesita el MVP del Europeo para reivindicarse? No lo necesito. Obviamente es una satisfacción personal recibirlo pero, para mí, lo más importante es el oro con el equipo. Somos un deporte colectivo. Ganar con mis amigos, con amigos que son familia como Cedric o con mi hermano ha sido un sentimiento muy bonito. Soy el más feliz de todos. ¿Cuesta cambiar Europeo por Liga? Cuesta sólo a nivel físico. Nos tenemos que poner en forma porque venimos de disputar muchos partidos en 15 días. Es de locos. Nos duele todo. Eso es lo único difícil. Tenemos la suerte de volver a un equipo increíble, con jugadores de altísimo nivel y con un ambiente buenísimo en el equipo. No cuesta volver a Barcelona. Todavía tenemos objetivos muy grandes. Es un placer volver para disputar la Liga y la Champions. Tocará esperar hasta junio para descansar un poco. Ha ganado tres europeos, dos mundiales y dos juegos olímpicos pero no ha disputado nunca la Final 4 de la Liga de Campeones. ¿Es su principal anhelo? Ya he ganado la Champions con Montpellier y también con el Kiel pero nunca en Colonia porque antes era un formato diferente. Nunca he jugado la Final 4. Claro que quiero jugarla y ganarla con el FC. Barcelona. Es un objetivo muy grande y si podemos ganar la Champions será un año fantástico.