El BM Ciudad Real abrió el partido con un 4-0 de parcial que dejó visto para sentencia el encuentro ante el Keymare Almería que terminaba con un 40-26 en el marcador. Antes había ofrecido la Supercopa de Europa a su público, con el equipo andaluz haciendo pasillo al campeón. Sobre la pista las diferencias entre ambo conjuntos se hicieron evidentes desde el primer momento. Talant prescindió de la principal referencia defensiva ciudadrealeña, Dinart, que se vistió de corto pero no jugó ni un minuto.
Con las muchas lesiones que aquejan al cuadro manchego, el partido ante el Keymare Almería, permitió observar variaciones tácticas y de posición que va a ser complicado que se repitan durante la Liga. Laen defendió y atacó durante buena parte de la primera mitad. Cuando jugó sólo en ataque, Viran Morros ocupaba el pivote cuando no daba tiempo a hacer el cambio, permitiéndose incluso un gol en esa posición. De hecho, el lateral catalán fue el máximo goleador del partido, otra circunstancia poco habitual en un jugador más usado en defensa que en ataque pero que esta temporada está creciendo en la faceta ofensiva a pasos agigantados. Siguiendo con las variaciones, Stefansson jugó algunos minutos de extremo, dando descanso Parrondo, que cumplió con creces.
Más cosas: defensa 6-0, Pajovic tirando los penaltis… en fin, que el encuentro daba para probaturas y algunas hubo. En el marcador el BM Ciudad Real iba poco a poco estirando su ventaja, amparado, en la primera parte, en una gran actuación de Hombrados. Los andaluces, con pocos recursos, excepto el tiro exterior de Coelho y Ruesga, no veían cómo sortear al portero internacional y se fueron al descanso con sólo nueve tantos en su haber.
La segunda parte, más de lo mismo. Cuando el equipo local apretaba un poco el acelerador daba la sensación de que la victoria podía ser de récord, pero algunos fallos en la finalización y cierto aire de tranquilidad impidieron que el conjunto manchego se fuera más allá de los cuarenta goles. A tres minutos del final hubo que lamentar la lesión del extremo Safiani al que hubo que trasladar al hospital a causa de un golpe en la rodilla que le había propiciado su compañero Ruesga al caer sobre él tras marcar un gol. Una pena para el cuadro andaluz, que se marchaba del Quijote Arena con catorce goles de desventaja y con un jugador lesionado.
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