El Balonmano Antequera recibe mañana (18.30 h./Fernando Argüelles) al Balonmano Valladolid, azotado por un plaga de lesiones que les ha impedido ejercitarse con normalidad durante la semana. El envite lo dirigirán los colegiados catalanes Gracia Sánchez y Cuevas Mambrilla.
El técnico tendrá que hacer encajes de bolillos para alinear a catorce hombres y completar de esta forma la alineación. Están descartados los primeras líneas Danimir Curkovic, operado el pasado lunes del labrum del hombro derecho y Branislav Obradovic, convaleciente aún de la lesión en el bíceps de su brazo derecho. Antonio Carlos Ortega mantiene además las dudas de Chelu Cid, a punto de finalizar la recuperación de la lesión en los abductores, así como de Juanan Ramos, con problemas en el talón del pie derecho. Ostarcevic también presenta diversas molestias en el hombro derecho y su concurso parece muy difícil. A todo esto hay que sumar los problemas musculares de jugadores como Jahns, que sí estará en la convocatoria pero que ha entrenado intermitentemente. Será el momento de los canteranos Luife Jiménez Reina y Nacho Moya. Su participación parece garantizada.
Pocos han resistido a esta epidemia en forma de lesiones que obligó al técnico Ortega a vestirse de corto en alguna sesión de trabajo para completar los jugadores necesarios. El equipo se entrena esta mañana de 11 a 12.30 horas, si bien, antes de saltar al parqué, llevarán a cabo la habitual sesión de vídeo.
Para el segundo entrenador, Xavi Sabaté, la plaga de lesiones “no tiene mucha explicación; hemos bajado la intensidad y el volumen, los entrenamientos son más cortos y tan solo doblamos un día a la semana. Puede ser la fatiga acumulada durante la temporada”, explica. A tan solo tres encuentros para finaliza la campaña, “tenemos que intentar ganar con lo que tenemos. Nos hemos marcado unos objetivos para estos encuentros y vamos a intentar cumplirlos”, sigue Sabaté. “Será el momento de dar cancha a Luisfe o Moya. Son una inversión de futuro”, concluye.