1 - Barça2 - Bidasoa Irun3 - Fraikin BM. Granollers4 - BM. Logroño La Rioja5 - ABANCA Ademar León6 - Viveros Herol BM. Nava7 - Recoletas At. Valladolid8 - Bada Huesca9 - Helvetia Anaitasuna10 - Ángel Ximénez P. Genil11 - Bathco BM. Torrelavega12 - TM Benidorm13 - REBI Balonmano Cuenca14 - Frigoríficos del Morrazo15 - Blendio Sinfín16 - Fertiberia Puerto Sagunto

Ludovic Fàbregas: “La Liga Plenitude ASOBAL no está valorada y el trabajo del Barça tampoco”

Copa Plenitude
17/03/2023 | Gonzalo Romero / ASOBAL Copa Plenitude

Ludovic Fàbregas está viviendo su mejor momento personal gracias al punto de inflexión que ha supuesto su paternidad. Nos acercamos al lado más familiar de la figura del pivote francés que está viviendo su último curso como azulgrana pero todavía no quiere pensar en la despedida. “Ludo” pone en valor el trabajo del Barça y de sus rivales en la Liga Plenitude ASOBAL en las horas previas a disputar la Final4 de la Copa Plenitude ASOBAL en León.

Con 26 años, llevas mucho tiempo al máximo nivel, ¿cómo consigues tener los pies en el suelo ganándolo todo a nivel de club y selección y cuando hay elogios constantes sobre tu figura?

Esas palabras siempre me hacen feliz porque es un reconocimiento. Creo que soy un jugador que trabaja muchísimo, con los pies en el suelo, para mí es muy importante. Mis padres y mis abuelos han insistido mucho en esos valores que nos representan a nosotros en nuestra familia. Tengo que mantener la calma, la lucidez y el respeto por nuestro trabajo y por toda la gente que nos ayuda. Yo quiero agradecérselo, con mi forma de ser y trabajar, porque sé que ellos participan en mi rendimiento. No soy el jugador que soy hoy sólo por el trabajo que he podido hacer sino porque toda esa gente me ha acompañado.

Tienes fama, entre los rivales y el colectivo arbitral, de ser un buen deportista, ¿no?

Creo que es importante tener buena imagen en la pista y fuera de ella. Es verdad que no me quejo mucho, a veces me quejo en la pista porque queremos ganar y el partido se pone caliente pero no lo hago con mala intención. A veces los árbitros se tienen que justificar un poco porque no tenemos el mismo punto de vista y es importante, para mí también, tener su percepción. Si no aprendo del error, cómo voy a mejorar. Intento hablar con los árbitros y con los rivales pero pienso sobre todo en ayudar a mi equipo.

¿Siempre tuviste claro que tu futuro estaba en el balonmano?

Yo pensaba en jugar a rugby porque en Perpiñán​ es el deporte número uno y jugaba un poco también. Yo con la bici veía un límite porque suponía muchos sacrificios para mis padres, viajábamos con la caravana por toda Europa y hasta Japón o Singapur. Eran muchos viajes, económicamente era difícil. Empecé en el balonmano gracias a mi hermano, él entrena en un club. Fue casualidad. Él era estudiante en Montpellier y conoció a unos jugadores que estaban en el centro de formación. Me dijo que podía participar en una jornada para ver si me podía unir a ese proyecto. Me escogieron y, al año siguiente, empecé el curso con otros seis jugadores. A partir de ahí, estaba muy cómodo y he podido tener la suerte de entrar en Montpellier porque me dieron mucha confianza. Luego vino el segundo equipo y mi primer contrato profesional, creo que fue en 2015. Todo ha ido super rápido porque entré en 2011 y en cuatro años tenía mi primer contrato firmado y era super feliz. 

¿Qué impacto ha tenido en tu vida personal y en tu carrera profesional vestir la camiseta del Barça?

La vida me ha cambiado mucho en Barcelona. Llegué como un niño que no sabía nada, que escuchaba las palabras de Pasqui por la noche hablándome de la línea de pase y yo no entendía nada, iba demasiado rápido para mí. He crecido un montón como jugador y como persona. Soy la persona más feliz del mundo. Me voy a casar con la mujer de mi vida, soy padre, así que Barcelona representa mucho. Ya representaba mucho a nivel familiar, por mi familia en Francia, pero ahora tenemos una familia todavía más grande. Estoy super orgulloso.

En Barcelona has sido padre… ¿Cómo te ha cambiado la paternidad?

Creo que tengo más madurez, intento tomar distancia con las situaciones. Soy una persona todavía más positiva, a veces soy muy exigente conmigo mismo. Ya sabiendo que tengo un hijo y con más experiencia intento ser positivo en los momentos difíciles. Me ha cambiado tanto como jugador como persona. Un hijo te cambia para siempre. Las noches también han cambiado bastante. Es parte de ser padre. Tiene una pelota de balonmano pero también una de fútbol. Es muy del Barça, cada vez que le cantamos el himno acaba diciendo “Barça”. Un día fuimos a un centro comercial y había unas chanclas, una del Barça y una del Madrid, y fue directamente a la del Barça.

¿Cómo viviste ser el protagonista del último 7 metros ante Kielce que dio la Champions al Barça?

Cuando estamos juntos, Carlos elige a los jugadores y elige a Aleix, Dika y Melvyn porque suelen tirar los 7 metros y luego hay una duda y me acordaré siempre de las palabras de Aitor que dijo que tienen que tirar los que entrenan. Ali y yo cada día entrenábamos así que fuimos los dos. Fue un momento especial porque se iban marcando los goles y, al ver el fallo de Álex Dujshebaev, tenía más presión, estaba más concentrado. Sentí confianza en ese momento. Creo que tenía que ir en ese momento porque era segundo capitán, era mi responsabilidad. Daba igual si nunca había tirado un 7 metros. Salió bien. Fue la mejor decisión. Sentí mucha presión. No sé cómo lo vivieron mis padres, mi hermano, mi mujer y toda la gente que me sigue. Sentí que el grupo estaba detrás de los cinco lanzadores.

¿Crees que, con ese 7 metros, has inscrito tu nombre en la historia del Barça?

Por el momento no lo sé, tengo dificultades de pensar esto porque sigo jugando en el Barça y es difícil desconectarse de la realidad porque nosotros estamos en un club que siempre quiere ganar. Lo que ha pasado está muy bien pero ya pensamos en lo que viene. Cuando me vaya o me retire, miraré las imágenes y pensaré de otra forma. Hoy en día, no tengo la sensación de formar parte de la historia del club por el 7m sino por haber ganado dos Champions seguidas.

¿Cómo viviste el hecho de poder ser capitán del club de tus sueños?

Era difícil de imaginar, no pensaba jugar un día en el Barça, tampoco llevar el brazalete de capitán. Me acordaré siempre de la primera vez que fui capitán en Puente Genil, disfruté de ese día como nunca, era increíble. Tener una responsabilidad así ha sido un orgullo. Soy joven pero creo que puedo ayudar a los jugadores que van a tener más liderazgo en los próximos años, hay jóvenes con mucho talento, aquí se hacen las cosas muy bien.

¿Y cómo has afrontado la decisión de dejar de ser uno de los capitanes del equipo?

Al salir del club sabía que no iba a ser uno de los capitanes, era lógico, cuando el entrenador me lo comunicó lo entendí perfectamente, no fue una sorpresa. Hay jugadores que tienen que asumir ese peso y en los próximos años llevarán el proyecto del Barça de balonmano. Sé que no estoy dentro de los capitanes pero sé que soy importante. No pasa nada, puede afectar un poco porque todos tenemos ego, pero como soy importante en la pista, el entrenador me da mucha confianza y tengo el respeto de mis compañeros y de los directivos, quizás por mi compromiso. Para mí no cambia nada. Mi objetivo es ganar y eso coincide con la voluntad de club.

¿Sientes que llevas toda la temporada despidiéndote poco a poco o no quieres pensar en la despedida hasta que llegue el final?

Estoy viviendo cada día como una nueva jornada para crecer, para demostrar que aquí podemos ganar otra vez. Sé que el día va a llegar y que me voy a despedir del club pero yo creo que tenemos tantos partidos y tantas competiciones por jugar y ojalá ganar que todavía estoy dentro del club. No pienso en qué voy a hacer o qué va a pasar. Como deportista, estoy al 100% en el proyecto del Barça y yo quiero ganar todos los partidos que vamos a jugar. Y si se puede acabar ganando una Champions pues mejor, me voy con la tercera consecutiva. Pero todo esto queda muy lejos, yo quiero disfrutar del día a día. Para mí cada partido servirá para demostrar que haré las cosas bien hasta el final.

¿Te marchas del Barça pero seguirás teniendo un vínculo emocional con el equipo y la ciudad?

Siempre he sido aficionado del Barça, eso no cambiará nunca. Cuando veía los partidos con mi abuela era muy joven y ya era aficionado, cuando era jugador de Montpellier era aficionado también. Ahora estoy jugando en el Barça y soy aficionado del club, quizás más porque conozco más el club, miro el fútbol masculino pero también el femenino, lo sigo bastante, también las secciones. Cuando me vaya, seguiré siendo un aficionado del Barça, quizás menos en la sección de balonmano porque ahí tendré otros objetivos que coincidirán con los de aquí. Siempre miraré los partidos porque son compañeros de equipo pero también son amigos.

¿Qué supondría para el club conquistar la tercera Champions consecutiva en Colonia?

No lo sé, igual tendré la respuesta más adelante pero es un objetivo. Siempre nos tenemos que plantear nuevos retos y desafíos e intentar hacerlo lo mejor posible. Luego puede salir o no. Es parte del deporte. Primero, antes de jugar una Final 4, tenemos que clasificarnos así que intentaremos ganar los Cuartos de Final, es el objetivo más importante que tenemos más allá de las copas nacionales en España.

En el horizonte un nuevo título, la Copa Plenitude ASOBAL, y el primer reto es la semifinal ante Cuenca. Es el tercer clasificado de la Liga, ¿crees que es mejor equipo que la diferencia del último partido de Liga?

Como la competición es distinta, el partido puede ser distinto. Tengo un punto de vista quizás diferente, porque cuando jugaba en Montpellier teníamos la imagen de que París era superior, que en la Liga era difícil conseguir el título porque en tantas jornadas es difícil aguantar el ritmo de París. Ahora no tengo el mismo punto de vista, tengo el del Barça. Nosotros entrenamos para ganar los partidos y conquistar todos los títulos posibles pero sabemos que los rivales trabajan todos los días para reducir la diferencia que puede haber. Sabemos que en la pista siempre es complicado. Al final, en un partido de Copa puedes eliminar al Barça. Es difícil ganarle la Liga al Barça, en una temporada entera, pero para ellos es el momento de aprovechar y vencernos para que caigamos. Sabemos que los partidos de Copa son muy complicados, por eso vamos a trabajar bien y sólo vamos a pensar en la semifinal porque es el único partido que cuenta, no podemos pensar en la final porque no estamos ahí. Sabemos que Cuenca es un equipo que juega muy bien, esta temporada tiene muy buen equipo, mucha agresividad en defensa, será un partido muy difícil y ojalá nosotros estemos preparados. Sabemos que podemos caer en la Copa y que también podemos caer en la Liga, nosotros siempre estamos atentos, es nuestra forma de trabajar. Cada partido es importante y lo tenemos que ganar. Trabajamos con esa mentalidad. Si perdemos un partido podríamos no cumplir con un objetivo que teníamos en mente al inicio de temporada.

¿Crees que se pone en valor el trabajo del Barça y de vuestros rivales en España?

No se valora el trabajo del Barça y tampoco el trabajo de la Liga ASOBAL. Desde un punto de vista distinto, la liga española no tiene el reconocimiento de la liga francesa, por ejemplo. En España hay muy buenos jugadores y muy buenos equipos pero, claro, si no te interesas en las personas que están trabajando ahí no te puedes dar cuenta realmente de cómo es. Eso me duele un poco porque los jugadores participamos en el crecimiento de la Liga ASOBAL. Escuchar a otros jugadores o a gente de fuera decir que ganamos la Champions porque no tenemos Liga… no tiene sentido. Nosotros trabajamos todo el año, jugamos los partidos de Liga como una final de Copa o de Champions y, entonces, llegamos preparados a la Champions. La Liga ASOBAL no está valorada y el trabajo del Barça tampoco. Nosotros estamos centrados en lo nuestro. Estamos felices, aquí estamos disfrutando mucho. Tenemos un porcentaje elevado de victorias y de conseguir títulos. Si la gente se queja, si habla mal, pueden opinar pero no saben cómo es por dentro. Quizás es sólo para molestar. En el Barça hay una exigencia muy alta pero es la forma de crecer, es así como podemos ser los jugadores y el equipo que somos a día de hoy.

 

SÍGUENOS @asobal