Víctor García
FOTO: Nacho Izquierdo (BM. Guadalajara)
Víctor García "Pillo": “En Cangas se respira balonmano por los cuatro costados”
| 11/11/2015 | BM. Cangas | 
Frigoríficos Morrazo afrontará, en los próximos 30 días, el titánico reto de disputar nueve partidos en tres competiciones distintas. Los gallegos no quieren desviar el foco de atención de la Liga BAUHAUS ASOBAL pero es inevitable disfrutar de la ilusión propia de jugar en Europa. Víctor García "Pillo" dirige la nave canguesa, por séptimo curso, con el objetivo innegociable de garantizar la supervivencia del club mediante el refuerzo de su estructura profesional y deportiva.

Seis victorias consecutivas en la Liga BAUHAUS ASOBAL. Pocos equipos pueden protagonizar una racha de esta magnitud en toda Europa. ¿Cómo se pasa de tres derrotas seguidas a enlazar seis triunfos?

El calendario marca mucho la situación momentánea de los equipos. Hay que tener en cuenta, además, que la Liga ASOBAL es una competición muy competitiva, a excepción del FC. Barcelona y Naturhouse. Es una liga que sabes que, jugando bien y haciendo bien las cosas, puedes ganar muchos partidos. Nosotros sabíamos que, en las primeras jornadas, era posible que perdiéramos. Teníamos que ser inteligentes y trabajar sin que esas derrotas supusieran un menoscabo para nosotros.

La temporada pasada, Frigoríficos Morrazo finalizó el campeonato doméstico con 32 puntos. Por aquel entonces, decías que no puede ser un dato que sirva de referencia. ¿El equipo gallego está malacostumbrando a la afición?

No quiero crear falsas expectativas que lo único que pueden traer son consecuencias negativas para el equipo, para el club y para la afición. Siempre tenemos que saber dónde estamos y cuáles son nuestros objetivos. A un equipo y a un jugador debemos plantearles objetivos posibles. El año pasado hicimos una temporada espectacular. En la primera vuelta sumamos 16 puntos y acabamos con 32. A estas alturas, llevábamos un punto menos en la Jornada 9. Son datos y están ahí para tratar de igualarlos pero nuestro objetivo prioritario no es ese. ASOBAL ha bajado en presupuestos pero es una liga muy atractiva, emocionante e intensa. Los partidos se deciden en los últimos minutos y por detalles. De la misma manera que ahora encadenamos seis victorias, podríamos llevar alguna derrota más.

Frigoríficos Morrazo es sexto con 12 puntos y por delante tiene, a 1 punto, el triple empate de ABANCA Ademar León, Villa de Aranda y Fraikin BM. Granollers. ¿Crees que el equipo podría clasificarse para la Final4 de la Copa BAUHAUS ASOBAL?

Nos quedan 6 partidos y 12 puntos en juego. Si jugamos a un buen nivel, podremos sumar más puntos. No quiero extender muy a largo plazo los objetivos porque nosotros tenemos 9 partidos en los próximos 30 días. Vamos a jugar, hasta el final de la primera vuelta, cada miércoles y cada sábado. Nuestra plantilla es corta, tiramos mucho de jugadores de Primera Nacional. Para nosotros es una incógnita esta situación. Será un periodo muy exigente y estamos expectantes para ver cómo lo solventamos. Son 6 partidos de Liga. Podemos ganarlos, porque la igualdad es muy grande, pero también los podemos perder por la misma razón.

Pese a los 12 puntos de 18 posibles, ¿el objetivo de Frigoríficos Morrazo sigue siendo la salvación o se puede apuntar más alto?

Desde que estoy en Frigoríficos Morrazo, en esta segunda etapa, nuestro objetivo es que cada quince días haya balonmano de élite en O Gatañal y que la afición pueda ver a su equipo compitiendo contra los mejores de España. En nuestro caso, tenemos un valor añadido ya que la mayoría de jugadores de nuestra plantilla son de la zona, con todo lo que eso representa a nivel de tirón de afición. Cuanto antes consigamos el objetivo de la permanencia, mejor. Pero no pararemos cuando lo consigamos. No es ni profesional ni ético. Iremos a ganar cada partido.

Siempre dices que la afición de O Gatañal no vive los partidos sino que los juega. ¿Cómo son los aficionados de Frigoríficos Morrazo?

Para nosotros, nuestra afición es un jugador más. Es un tópico porque siempre se habla de la afición en tanto que octavo jugador pero para nosotros es así porque nuestra afición no se limita a ir a los partidos y disfrutarlos sino que participa activamente en nuestros encuentros. No se puede cuantificar pero bastantes puntos de los que hemos conseguido en casa se deben al apoyo de nuestros aficionados. Cangas está muy volcado con el balonmano. Se transmite de padres a hijos y, cada vez, nuestra base tiene mayor número de niños y tenemos más perlas de calidad que pueden llegar al primer equipo. En Cangas se respira balonmano por los cuatro costados.

Quince de los dieciocho jugadores del primer equipo son de Pontevedra. ¿Es la clave del éxito para la identificación del público con el equipo?

Es un valor añadido de nuestro club. Hubo momentos en los que no había muchos jugadores de la zona en el club. Eran otros tiempos, cuando había dinero y los equipos se diseñaban de otra manera. Cuando llegó la crisis económica, nosotros fuimos de los primeros en verlo y tratamos de cambiar el diseño del club y el diseño del equipo hacia otros derroteros. Este cambio implicaba riesgos deportivos pero los asumió tanto el club como la dirección deportiva del equipo que era la que más se jugaba porque, en una situación de fracaso, el primer señalado sería el cuerpo técnico. Creo que hicimos lo que teníamos que hacer. No había más caminos que ese. La supervivencia del club fue el objetivo primordial. Otros clubes optaron por otros modelos y desaparecieron.

Vuestro próximo rival en Liga es un Globalcaja Ciudad Encantada que ha sumado 5 de los 7 puntos de su casillero en casa. ¿Qué puntos fuertes y débiles tiene vuestro rival?

Cuenca es un clásico de ASOBAL. Nunca debería bajar de categoría. El Sargal es una cancha caliente, en la que da gusto jugar a balonmano. Se le mete presión al rival, al arbitraje y a su equipo, en el sentido positivo. Por eso han sumado 5 de sus 7 puntos en casa y sólo 2 como visitantes, curiosamente los últimos en la pista de BM. Aragón.

Vuestra única victoria en Cuenca data de la temporada 1995/1996. ¿Qué tendrá que hacer bien Frigoríficos Morrazo para lograr un triunfo 20 años después?

A parte de jugar bien y de hacer un buen partido, que ya no es fácil, Frigoríficos Morrazo debe saber manejar la presión de un campo muy parecido a O Gatañal. A mí me gusta jugar allí y a mis jugadores también. En este sentido, creo que hemos evolucionado muchísimo estos últimos años. Ahora somos un equipo que prácticamente iguala los puntos como local y como visitante. Eso es una labor de madurez del jugador, de aprender a vivir en estas situaciones de estrés máximo. Debemos intentar que Cuenca no esté cómodo.

Como locales, Frigoríficos Morrazo ha sumado 8 de 10 puntos mientras que fuera de casa ha obtenido 4 de 8. ¿Igualar esa balanza es una de las asignaturas pendientes del equipo?

Quitando los tres o cuatro equipos de la parte alta de la tabla, los demás estamos peleando por lo mismo. Creo que la filosofía de la que debemos partir es que tenemos que ganar en casa y hay que sumar fuera. Pero primero tenemos que puntuar en casa. Los partidos como local son los más importantes. Nosotros llevamos dos victorias fuera y nos vienen ahora visitas a rivales de nuestro nivel, donde podemos obtener los 2 puntos.

En la Jornada 14, volveremos a vivir un derbi gallego entre S.D. Teucro y Frigoríficos Morrazo. En una tierra como Pontevedra, que respira balonmano por los cuatro costados, ¿qué supone volver a tener un derbi en ASOBAL?

Es un espectáculo. En Pontevedra, los derbis Cangas contra Teucro o Cangas frente a Octavio son partidos especiales, en los que el equipo no necesita motivación. Se habla del derbi durante toda la semana y son partidos que enganchan a muchos aficionados y a muchos patrocinadores. Los derbis son apasionantes, independientemente de la categoría en la que se produzcan. Un derbi es un derbi aunque sea en Primera Nacional.

¿Te está sorprendiendo el rendimiento de S.D. Teucro en su regreso a ASOBAL?

Me está sorprendiendo muy positivamente. Creo que Teucro está protagonizando un primer tercio de Liga muy bueno. En su casa se están haciendo fuertes y es el punto de partida para conseguir el objetivo de la permanencia. Teucro es un equipo al que le tienes que ganar. En su casa, Teucro no te va a regalar nada. Y para ganarles tienes que hacer las cosas bien hasta el último segundo. Ademar hizo un buen partido y en el último segundo perdió el encuentro.

¿Te preocupa que la inminente participación en la EHF Cup desconcentre al equipo en la competición doméstica?

Claro que me preocupa. Desde agosto he transmitido el mismo mensaje a la plantilla, al club y a la afición. Para nosotros, Europa no era un objetivo que debía distraernos de nuestro objetivo prioritario. No podemos negar la ilusión del aficionado y de los jugadores, ya que pocos han vivido esta situación. Debemos fomentar que se disfrute la participación europea en Pontevedra pero sabiendo que esa no es nuestra meta prioritaria. No vamos a perder los partidos, eso es evidente, pero Europa no puede distraernos de nuestro objetivo casi exclusivo como es el de centrarnos en la Liga y sumar la mayor puntuación posible.

Vuestro rival en la tercera ronda de la EHF Cup será el CSM Bucuresti de Rumanía. ¿Frigoríficos Morrazo ha tenido buena o mala suerte en el sorteo?

El actual líder de la liga rumana es un equipo muy físico. Tenemos relativa suerte porque no es un viaje complicado. Hay buenas conexiones con Bucarest. Había peores rivales en ese sentido como desplazamientos a Islandia, Bielorrusia o Ucrania. En el tema deportivo, sé que Humet está en sus filas y sé que tiene jugadores internacionales pero todavía no analicé, en detalle, a nuestro rival. Sé que sufriremos una defensa muy dura, con mucho contacto. Nos pitan árbitros macedonios y habrá que ver dónde sitúan el nivel de permisividad.

Hace justo diez años que Frigoríficos Morrazo protagonizó su única eliminatoria europea de la historia. En la temporada 2005/2006, Víctor García “Pillo” era el entrenador del equipo. ¿Qué aprendiste de aquella experiencia y que vas a aplicar, ahora, en el duelo frente a CSM Bucuresti?

Aquel fue un año totalmente diferente a este. Tuvimos 8-9 bajas de una temporada a otra. Algunas inesperadas. Tuvimos que recomponer el equipo a última hora. Había mucho jugador foráneo en la plantilla. Ahora somos un equipo cargado de ilusión, con jugadores que no han tenido la oportunidad de disputar partidos de esta categoría. Viborg era un equipo emergente con jugadores como Toft Hansen o Lindberg. Vivimos una eliminatoria frente a un conjunto muy joven formado por jugadores con mucha proyección. Podemos perder y seguramente perderemos en Rumanía pero ahora todo es diferente. El equipo está ya configurado y sabe a lo que juega.

En principio, jugar la vuelta en casa te otorga cierto favoritismo pero, en aquella eliminatoria de hace 10 años frente al Viborg danés, se perdieron todas las opciones en el duelo de ida. ¿La meta de Frigoríficos Morrazo es dejar la eliminatoria abierta para la vuelta?

Los daneses nos dieron un repaso importante en su casa. La clave de la eliminatoria es que quede abierta para el partido de vuelta, que haya opciones de clasificarse para la siguiente ronda. Queremos que la tensión en el marcador sea un añadido al disfrute de nuestra afición.

Ahora estás viviendo tu segunda etapa al frente de Frigoríficos Morrazo. En una entrevista decías que, en el momento de tu marcha, querías que la estructura del club quedara reforzada. ¿Crees que lo has conseguido en estas 6 temporadas seguidas como entrenador del equipo?

Creo que es el santo grial. Cuando hice esa declaración, hubo gente que me dijo que, si me objetivo era ese, no duraría en el club más que unos meses. Lo mejor que le puede pasar a un entrenador es que tome las riendas de un equipo y logre mejorar la estructura deportiva y profesional del club. Es básico. Independientemente de los resultados deportivos del equipo. Ahora estamos en una situación deportiva envidiable, y no sólo me refiero al primer equipo. Nosotros tenemos jugadores que han pasado por el filial del club y ahora están consolidados en el primer equipo. Con eso te garantizas una supervivencia del primer equipo porque la base siempre va a abastecerlo.

¿Sigue viva la llama de la ilusión por seguir entrenando?

Cuando acaba la temporada siempre le digo al Presidente que estoy cansado y que lo dejo. Para mí es básico que el entrenador tenga ilusión. Cada año acabo extenuado porque Cangas es un club con una forma peculiar de trabajar y que agota. Me suelo tomar 10-15 días. Me voy a la Final4 de Colonia y procuro descansar. Hasta ahora, después de los 10 días he sentido, de nuevo, el gusanillo de volver a entrenar. En el momento en el que no lo sienta así, tendré que dejarlo. No concibo entrenar sin ilusión. En otros clubes he vivido una situación en la que tu profesionalidad y la de los jugadores son el motor. En un equipo como Cangas, sin ilusión no conseguiríamos nada.


 



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